Esta es la historia de una niña que se perdió irremediablemente en un oscuro y denso bosque. La niña llamo y grito pero no sirvió de nada. Sus alarmados padres y un grupo de voluntarios la buscaron frenéticamente, cuando callo la oscuridad tuvieron que abandonar la búsqueda por esa noche.
A la mañana siguiente, temprano el padre de la niña volvió a entrar en el bosque par buscarla y la vio profundamente dormida sobre una roca, la llamo `por su nombre y corrió hacia ella. La niña despertó sobresaltada y lo rodeo con sus brazos. Cuando el la recogió y la abrazo ella repitió una y otra vez (Papi te encontré…)
Aplicando esta historia a la búsqueda de Maria Magdalena en Juan
Cáp. 20 11-18 Ella descubrió la verdad mas sorprendente de todas cuando fue a buscar el cuerpo de Jesús. No se dio cuenta de que la persona que había encontrado era el que había resucitado, y que el la había estado buscando a ella.
Los que creemos en Jesús hablamos y decimos que lo encontramos cuando en realidad ¿por que lo buscábamos siquiera? Por que igual que el pastor que salio a la oscuridad a encontrar una oveja perdida, Dios nos busca. Esta esperando que nos demos cuenta de que estamos perdidos y que nos acerquemos a el.
Cuando encontramos a cristo descubrimos que los perdidos éramos nosotros…
Apóyate en estos versículos
Juan 20 v11-18
1juan 4-19
Lucas 15v1-7
Autor: Zaylith Chávez
